Joyas de los Bandos de Llanes

Llanes es un rincón de Asturias con una esencia especial. Huele a mar y a montaña, a tradición y modernidad, a juventud e historia viva en personajes pintorescos y cultivados. Llanes es un sitio para visitar, pero también para conocer. Como en tantos otros lugares asturianos, las fiestas en honor a unos u otros santos se convierten en la arteria principal por la que discurre a partes iguales la devoción religiosa y el folklore. Y eso es, el folklore, una parte muy importante de la impronta asturiana.

En Llanes, como decíamos, existen decenas de fiestas, una o varias por cada uno de los pueblos del municipio asturiano. Pero son tres las que unen a todas las localidades. Una por cada mes del verano, en julio Santa María Magdalena, en agosto San Roque y en septiembre La Guía. Y cada una de ellas está dirigida, organizada y creada por un bando distinto al que siguen cientos, tal vez miles, de devotos y simpatizantes.

Los Bandos se caracterizan por innumerables detalles, uno de ellos, su flor. Los devotos de Santa María Magdalena portan en la solapa un clavel rojo. En agosto quienes son fieles a San Roque enarbolan la siempreviva. En septiembre, la villa de Llanes huele a nardo, la flor de la Virgen de la Guía.

En Joyería Cuende hemos querido aportar nuestro granito de arena a las fiestas, a los bandos y al propio Llanes creando una línea de joyas enfocadas al folklore y a la devoción llanisca. Nuestros denominadores comunes son la flor y la Imagen. Nuestras materias primas, el oro y la plata.

Broches, escudos, colgantes, pisa corbatas, siluetas, charms... Son varias las propuestas que hemos ido haciendo a lo largo de los últimos años. Distintos accesorios para diferentes estilos. Y nos enorgullece la aceptación que han tenido por parte de nuestros clientes, fieles a uno u otro bando.

Hemos mimado cada trazo, limado cada terminación, pulido cada detalle... y todo con el fin de crear una joya única que va de nuestras manos al corazón de quien la compra. El oro, la plata o el cuero, pasan de ser materiales de elaboración a símbolos cargados de emotividad, pasión, fervor y entrega.

No hay llanisco que no luzca con orgullo su flor en el mes de su fiesta.

Seguiremos trabajando para aportar un poquito de nuestro corazón en cada creación, para continuar la contribución a la historia de todo un pueblo, acercándonos a sus gustos, sus tradiciones, su cultura y su honra.